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En ARAS le ayudamos a legalizar su vivienda.

¿Qué supone que mi vivienda no esté legalizada?

   Cuando no existe denuncia alguna, parece que no hay diferencia entre que se encuentre legalizada la vivienda o que no se encuentre legalizada. Aunque, como se explica en el punto anterior, el no tener legalizado un bien con tanto valor es un grave perjuicio.

   En caso de existir denuncia del hecho, el denunciado se verá obligado a aportar la documentación necesaria que certifique que su vivienda dispone de algún tipo de permiso, ha prescrito la sanción, etc.

   En cualquier caso, el trámite de reposición de la legalidad exigirá que ésta sea devuelta a su estado anterior (esto es, se derribe o bien se restituya la última situación de la edificación legal de que se tenga constancia certificada).

¿Qué necesito para legalizar mi casa?

   Normalmente las viviendas con una cierta antigüedad no son fácilmente legalizables. Esto es porque en los últimos años se han venido produciendo contínuos cambios de normativa. En general, para legalizar una vivienda es necesario realizar obras de adaptación de la misma, de muy diversa cuantía, partiendo normalmente de la instalación de placas solares térmicas.

¿Puedo legalizar mi casa, tal cual está?

   Normalmente no. En general, para legalizar una vivienda es necesario realizar obras de adaptación de la misma, de muy diversa cuantía, partiendo de la instalación de placas solares térmicas.

¿Qué opciones tengo para mejorar la situación legal de mi casa?

   Lo más cómodo y usual es certificar la existencia de la misma, sin pretender legalizarla.

   La normativa dice que si una obra se ha terminado, sin la preceptiva licencia O SIN CUMPLIR LAS CONDICIONES DE LA MISMA (por ejemplo no disponer de certificado final de obra), el Ayuntamiento ha de incoar expediente de reposición de la legalidad dentro de un plazo de 6 años desde la terminación de la misma.

   En caso de que hayan pasado ya los 6 años, sin que el ayuntamiento haya adoptado medidas de restauración de la legalidad urbanística, las edificaciones quedarán incursas en la situación de fuera de ordenación, y a partir de ese momento hay dos opciones:

       1.- que las edificaciones sean TOTALMENTE INCOMPATIBLES CON EL PLANEAMIENTO
       sólo se podrán autorizar obras de mera conservación y las necesarias para el mantenimiento del uso preexistente.

       2.- que las edificaciones sean PARCIALMENTE INCOMPATIBLES CON EL PLANEAMIENTO
       en este caso se podrán autorizar obras parciales y circunstanciales de consolidación, así como las de mejora, reforma y, en casos muy justificados, ampliación de la superficie construida.